Conforme lo comunicado por el ministro Salvador Illa, la vacunación se realizará en varias fases y dividiendo la población en 18 grupos. La criba de la población se realizará en función de la vulnerabilidad o riesgo de cada uno de los colectivos.

En una primera etapa, que se extenderá desde enero hasta marzo de 2021, se procederá a la vacunación del primer grupo de personas, compuesto por los siguientes colectivos:

Los residentes y personal sanitario y sociosanitario y personas mayores en residencias y personas con discapacidad. Los seguirán el resto de personal sanitario y grandes dependientes no institucionalizados. Todos ellos, integrarán el primer grupo de vacunación y serán alrededor de 2.5 millones de personas.

Se prevé que la fase 2 se extienda de marzo a junio. La fase 3 empezará en verano, y es  en la que se prevé vacunar el resto de la población, siendo últimos los menos vulnerables.

Pero, es inevitable pensar lo siguiente……

Los menos vulnerables son los jóvenes, pero, sin embargo, son los que con más alta probabilidad y frecuencia propagan el virus.

Además, la vacunación no tendrá carácter obligatorio. Si optamos por no vacunarnos, es posible que esa falta de voluntariedad provoque la permanencia del virus en la sociedad o, por lo menos, la falta de certeza acerca de su existencia y propagación.

Por consiguiente y, esperando, que el proceso se realice sin ningún impedimento, conforme las previsiones y, presumiendo su efectividad, la situación de peligro de contagio y las consecuencias de este último, nos acompañarán aún durante mucho tiempo.

No podemos relajarnos y debemos seguir extremando las medidas de seguridad y, por supuesto, la mascarilla seguirá siendo la medida básica de aplicación, por lo menos, durante los próximos dos años. Pues, la prevención sigue siendo la única solución hasta que el se inicie el proceso de vacunación y se monitoricen los primeros resultados y para ello, todavía queda un mes. Un mes repleto de días festivos y fechas señaladas, este año, un tanto peculiares e impropias y, para muchos, sin tener cerca a los más allegados.