Por: M. A. CEBRONES

Con casi un mes de retraso, que ocasionó la llegada de máquinas específicas, arranca la producción en la fábrica de equipos de protección Epis que Huaris CC ha creado en el polígono industrial situado en San Román de Bembibre.

Y el arranque «no puede ser más esperanzador», según los promotores, al tratarse de un pedido procedente de la Junta de Castilla y León que ha solicitado 100.000 Unidades mediante decreto que firma el Consejero de Fomento y Medio Ambiente al derivarse de una «situación de emergencia» que compete al área presidida por Juan Carlos Suárez-Quiñones.

700.000 euros

“La inversión de 700.000 euros tiene como objetivo contratar a 80 personas a corto plazo”

Destacan que el proyecto, y por tanto el pedido «garantizan la viabilidad en zona minera» apuesta principal por la que se decidió traer al Bierzo una fábrica que inicialmente querían instalar en Toledo.

En ese sentido se recuerda que cuando se abrió el plazo para presentar currículos y cubrir las 35 plazas iniciales se recibieron más de 1.000 aspirantes, algunos provenientes de otras comunidades autónomas. Esta puesta en marcha arranca con los primeros 27 trabajadores de los 35 seleccionados inicialmente.

Desde la empresa defienden la «alta calidad» del producto final que sale de la fábrica de Hauris. «Tiene telas alemanas y manufactura española.

27 trabajadores

“La fábrica comienza a producir con los primeros 27 trabajadores de los 35 seleccionados estos días”

Tiene la ISO EPI e ISO sanitaria y la bata es bicolor para que los sanitarios, aún con gafas de protección, puedan ver dónde está el cinto y el atado del cuello lo que facilita la rapidez y garantía en su uso».

Es también reseñable que cuentan con un nuevo sistema logístico implantado que permitirá a sus clientes tener las batas en caso de urgencia «en menos de 15 horas en cualquier punto de España», además de garantizar a sus clientes un «stock de seguridad» del 50% de sus compras anuales en materia prima.

Ochenta empleos

Superar los dos millones de equipos al año y 80 puestos de trabajo es el objetivo de la empresa. La fábrica de Epis instalada en Bembibre supuso una inversión que superó los 700.000 euros y creó una nueva infraestructura, una nave de 600 metros cuadrados, edificada en un solar de 1.700 metros, y dotada de toda la maquinaria específica para el corte y montaje de las batas de protección.

La infraestructura cuenta con capacidad suficiente para fabricar dos millones de Epis al año –producción que esperan alcanzar los promotores– y que supondría elevar el número de trabajadores al menos a los 80 empleados directos, en dos turnos laborales.

Para alcanzar esos objetivos se están negociando también acuerdos con fabricantes de otros materiales sanitarios en Castilla y Leon para poder abastecer con garantías de suministro y calidad a todos los organismos y empresas que necesitan de esos materiales como los hospitales, Clínicas privadas, veterinarios, centros de estética o peluquerías.

Material sanitario

“Huaris recuerda que la calidad, antes que el precio, debería primar en la compra de material. ”

Desde la empresa se «apuesta fundamentalmente por la calidad del producto». algo que entienden debería ser primordial y ven por tanto «equivocada» la selección de proveedores «mirando sólo el precio», algo que ya ha quedado patente en la recepción de pedidos de material sanitario «procedentes de fuera» que han llegado defectuosos, lo que ya ha movido al contacto con sindicatos y profesionales médicos «para que se vigile la entrada en España de material de dudosa Calidad».

 

Producción nacional

 

Es precisamente por eso que destaca más la apuesta de un organismo público como la Junta de Castilla y León por la producción nacional. Y es que entienden que es un error apostar sólo por el precio «al supuesto ahorro de comprar fuera hay que descontar, por ejemplo, que los empleados quedarían sin trabajo y habría que pagar el paro o la ayuda familiar y que además dejarían de pagarse los impuestos tanto de la empresa como de los propios trabajadores. Todo ello sumará sin duda mucho más que el supuesto ahorro en el bajo precio».

 

En las consideraciones hay que incluir, sin duda, el hecho de que el dinero que se paga por los equipamientos o productos de fabricación nacional «en lugar de ir a otro país se queda aquí y por tanto engorda y mantiene la actividad económica de todos los sectores económicos y sociales», afirma la empresa.