El propietario de Pfizer dijo que “probablemente” sería necesario el suministro de una tercera dosis del producto, dentro de los 6 a 12 meses posteriores a la vacunación y defendió el coste relativamente alto de las dosis. El director ejecutivo Albert Bourla también dijo que es posible que se necesiten vacunas anuales contra el coronavirus.

“Todavía está por ver cuál será la secuencia y con qué frecuencia tenemos que vacunarnos. El escenario más probable es la necesidad de suministro de una tercera dosis, entre seis y 12 meses después de la segunda, seguida de un recuerdo anual, pero todo esto aún está pendiente de confirmación “, dijo Bourla a CNBC en una entrevista grabada el 1 de abril, agregando que las nuevas cepas jugarán un “papel clave”.

Actualmente, los investigadores no saben cuánto tiempo brindan protección las vacunas contra el coronavirus.

Pfizer publicó un estudio a principios de este mes que reveló una efectividad de su producto de más del 91% para protección contra el coronavirus y más del 95% efectivo en casos severos de COVID-19, hasta seis meses después de la segunda dosis. Pero, los investigadores dicen que se necesitan más datos para determinar si la protección continúa después de esos seis meses.

David Kessler, jefe del equipo de respuesta al COVID-19 del presidente estadounidense Joe Biden, advirtió al comité del Congreso el pasado jueves, que los estadounidenses deben recibir inyecciones de refuerzo para protegerse contra las nuevas cepas del coronavirus.

Todavía sabemos muy poco sobre la enfermedad y los posibles efectos de las vacunas. En estos momentos se está estudiando la duración de anticuerpos en el organismo humano, pues de esos resultados dependerá la necesidad o no de una tercera dosis o recuerdos anuales.

Burla también defendió el precio de la vacuna que ha impuesto su empresa, diciendo que estaban salvando vidas y que no se venderían a países pobres con fines de lucro.

Según datos publicados hace unos meses por un miembro del Gobierno belga, la vacuna de Pfizer es la más cara de la Unión Europea, junto con la vacuna de Moderna, muy por encima de los precios de venta de la farmacéutica británico-sueca AstraZeneca, que prometió no obtener ganancias de su producto durante la pandemia y lo vendió a la UE por menos de dos euros la unidad.

 

Burla no confirmó el precio de la vacuna Pfizer, pero reconoció que se vende a un precio más alto a los países desarrollados como los pertenecientes a la UE o a Estados Unidos. “En los países de ingresos medios la vendemos a mitad de precio y los países más pobres, incluidos los del continente africano, la vendemos a precio de coste”, dijo Burla.

La vacuna Pfizer, desarrollada por la empresa estadounidense en asociación con la empresa alemana Biontech, desempeña un papel de liderazgo en las campañas de vacunación estadounidenses y europeas. El gigante farmacéutico está trabajando en una nueva fórmula, que permitirá que la vacuna se almacene durante cuatro a seis meses a temperatura normal, en lugar de a -70 grados centígrados o menos, como hasta ahora.