No tenemos claro cómo serán nuestras vacaciones a partir de ahora, lo que sí sabemos es que España es un país que vive del turismo y la falta de libertad de circulación, que se ha experimentado estos últimos meses, ha pasado factura, pero no solamente por la falta de ingresos en el sector hostelero, sino también para el consumidor final.

Los precios de los alquileres vacacionales en la costa española han subido, pero se ha detectado también un aumento en los precios de los alquileres vacacionales en otros países.
La continua incertidumbre sobre la pandemia ha llevado a muchos potenciales turistas a quedarse en casa, cancelar las reservas y pasar sus vacaciones al lado de casa. En Inglaterra, por ejemplo, muchos han optado por visitar las playas británicas este año y eso ha producido un aumento en los precios de los alquileres también en la costa británica.

La demanda de vacaciones en las costas nacionales de países como Inglaterra, Suecia o Bélgica va en aumento y el coste del alojamiento se eleva en un 35% en comparación con el año pasado y eso representa no solo un aumento en el precio para el consumidor final, sino también una pérdida para el sector turístico español.

En España, destino por antonomasia del resto de países europeos en época vacacional, como se ha apuntado, los precios van en aumento para paliar la falta de ingresos en los últimos meses. En unas semanas, según las previsiones, si se anula el cierre entre comunidades, será posible disfrutar de las preciosas playas de nuestro país, siempre aplicando las medidas de seguridad y protección y respetando las restricciones, pero ese disfrute tendrá un coste más elevado este año.